AUGUST RUSH

Por Maricruz Alarcón & V. Chavez

Silencio. Escucha. Tómate tu tiempo. Miles de sonidos ocurren y le ponen sabor a nuestras vidas.

 

La sutil dirección de Kristen Sheridan atrapa al espectador con una bella composición de imagen donde de forma expresiva nos muestra una gran fotografía, encuadres subjetivos en el que el público es l música en el movimiento de las hojas de un simple sembradío donde el verde llena de esperanza al espectador.

 

El rostro emotivo de Taylor (Freddie Highmore) consigue contagiar al espectador a tal grado de que este desearía levantarse de tu asiento y dirigir a esa orquesta imaginaria como él lo hace.

Realmente la película tal vez no sea muy buena desde el punto de vista de muchas personas, pero creo que podemos rescatar cosas agradables, como podría ser una frase misma de esta historia: “Es la pequeña recordación de Dios que hay algo más que nosotros en el universo; una conexión armónica con todos los seres humanos, en todas partes, incluso en las estrellas.”

 

La música realmente es una conexión en todos los seres humanos, es como tu sentir, ese algo que te identifica…

 

RÉQUIEM POR UN SUEÑO

Requiem por un sueño es un histérico descenso al infierno, una mirada abierta y honesta al mundo comunista de las drogas que nos revelan la cruda realidad de este mundo que se esconde detrás de una sociedad consumista.

 
Aronofsky nos muestra a lo largo de los tres actos- verano, otoño e invierno- de su film las diferentes caras de las drogas. En un principio se nos presenta a los felices personajes y cómo viven su vida, repleta de fiestas, drogas sin preocupaciones, además de la parte seductora y el éxtasis momentáneo, después cuando todos ellos empiezan a caer irremediablemente en un pozo sin fondo por culpa de sus adicciones, poco a poco crece la angustia que desarrolla la dependencia a estas sustancias y por último lo más bajo de la auodegradación física y emocional a la que llegan los cuatro personajes.